A casi todos los usuarios de Instagram les ha ocurrido alguna vez: mientras revisan el perfil de un amigo, un conocido o incluso de una expareja, terminan dando «me gusta» por accidente a una fotografía publicada hace meses o incluso años. La reacción suele ser inmediata: quitar el «like» lo más rápido posible con la esperanza de que la otra persona nunca se dé cuenta. Sin embargo, la duda permanece. ¿Realmente desaparece toda evidencia o el propietario de la publicación alcanza a recibir la notificación?
El director ejecutivo de Instagram, Adam Mosseri, respondió a esta pregunta en un video donde aclaró qué sucede detrás de escena cuando un usuario elimina un «me gusta» accidental. Su explicación revela que no existe una respuesta única, ya que todo depende de cómo funcionan las notificaciones y del momento en que la otra persona consulte su teléfono.
Cuando alguien marca con «me gusta» una fotografía o un video en Instagram, la plataforma genera automáticamente una notificación dirigida al propietario de esa publicación. Sin embargo, existen dos tipos de avisos distintos. El primero es la notificación interna de Instagram, que aparece dentro de la aplicación en la sección de Actividad. El segundo corresponde a las notificaciones push, es decir, aquellas alertas que llegan directamente a la pantalla de bloqueo o al centro de notificaciones del teléfono móvil.
Si el usuario elimina el «me gusta» apenas unos segundos después de haberlo dado, Instagram puede retirar rápidamente la notificación interna. Esto significa que, si el propietario de la publicación todavía no había abierto la sección de Actividad, es muy probable que nunca llegue a ver ese aviso, ya que desaparece casi de inmediato.
No obstante, la situación cambia cuando se trata de las notificaciones push. Según explicó Mosseri, una vez que ese aviso ya fue enviado al sistema operativo del teléfono, Instagram pierde el control sobre él y no puede eliminarlo. En otras palabras, aunque el «me gusta» haya sido borrado y la notificación desaparezca dentro de la aplicación, la alerta enviada al dispositivo podría seguir apareciendo durante algunos instantes.
Esto significa que todo dependerá del momento en que el destinatario vea su teléfono. Si tiene activadas las notificaciones y justo está utilizando el dispositivo cuando llega el aviso, podría alcanzar a leer el nombre del usuario que dio el «me gusta». Sin embargo, si después toca la notificación, probablemente ya no encontrará ninguna interacción porque el «like» habrá sido eliminado.
Por el contrario, si la persona no tiene activadas las notificaciones push, no mira la pantalla de bloqueo en ese momento o simplemente revisa Instagram más tarde, es posible que nunca descubra que existió ese «me gusta» accidental.
Mosseri reconoció que esta limitación responde a cuestiones técnicas. Explicó que Instagram sí puede borrar la notificación que aparece dentro de la aplicación, pero no tiene la capacidad de retirar aquellas alertas que ya fueron entregadas por el sistema operativo del teléfono. «Si pudiéramos borrar esa notificación del teléfono, lo haríamos, pero no podemos», afirmó el directivo.
Debido a ello, la recomendación del CEO es navegar con cuidado, especialmente cuando se revisan publicaciones antiguas. Aunque eliminar el «me gusta» de inmediato sigue siendo la mejor opción para reducir las posibilidades de ser descubierto, no existe una garantía absoluta de que la otra persona no alcance a ver la notificación si esta ya llegó a su dispositivo.
El fenómeno de los «me gusta» accidentales se ha convertido en una de las situaciones más comunes y temidas entre los usuarios de Instagram. La explicación de Mosseri confirma que actuar rápidamente puede ayudar a ocultar el error en muchos casos, pero también deja claro que, si la notificación push ya fue enviada y el destinatario la ve a tiempo, el desliz podría quedar al descubierto, aunque solo sea por unos segundos.
